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Study Coordinator

Dibujo de mujer pensando en resolver problemas y sonriendo

Aptitudes, actitudes y soft skills


El study coordinator o coordinador de estudios (en adelante SC) tiene un rol muy

importante dentro de un equipo de investigación. Es una posición que necesita de mucho dinamismo, habilidades de comunicación, atención al detalle, gestión eficiente del tiempo y los recursos y mucho, mucho trabajo en equipo.


Capacidad de organización para un trabajo transversal

Los SC trabajamos de una manera muy transversal con distintos roles. Además, simultáneamente manejamos múltiples responsabilidades y tareas: programar las visitas tanto de pacientes como de monitores, coordinar actividades con los investigadores y enfermería, gestionar eficientemente la documentación y el seguimiento de las tareas de cada protocolo y los pacientes incluidos, etc. La carga de trabajo suele ser alta y además trabajamos siempre con tiempos cortos y ajustados según los protocolos con los que trabajemos. Necesitamos contar con una extraordinaria capacidad organizativa para trabajar muchas veces en el caos y el desorden (no voluntario), pues cada día enfrentamos contratiempos e imprevistos que desvían las tareas programadas para esa mañana. Es por este motivo que el SC debe ser muy dinámico y flexible, debe ser capaz de trabajar bajo presión y en situaciones de incertidumbre.


Trabajar en equipo

Una de las aptitudes principales es la de trabajar en equipo. Un SC está al servicio de un equipo de investigación que, según el centro, estará conformado por más o menos personas, pero mínimamente contará con un/a investigador principal, uno o varios subinvestigadores, al menos un/a enfermero/a y el equipo del servicio de farmacia con el que también hay que interactuar estrechamente.

Trabajar en equipo nos sitúa en una situación de colaboración y de soporte, llegando a donde no llegan otros y estando presente en tareas del día a día que pueden ser muy administrativas en algunos casos.

Trabajar en equipo puede ayudarnos a llevar mejor las tareas a desarrollar si son correctamente distribuidas y si se tienen relaciones de calidad con los integrantes del equipo con el que se trabaja. La flexibilidad es clave, sin ella podemos llegar a estar muy sobrecargados y llegar al punto del desgaste laboral.


Comunicar y coordinar: la clave para que el engranaje funcione

Somos el punto de contacto principal del equipo investigador, por lo que estamos muy expuestos a la relación con otros interlocutores más allá de nuestro propio equipo, como son los monitores, los medical monitor, medical advisor, las personas de start up, del comité de ética, de la fundación/instituto para el que trabajemos… es por todo esto que es muy deseable que un SC tenga unas buenas habilidades de comunicación.

Necesitamos comunicar de manera concreta y eficaz la información de nuestro equipo y a la vez defender de manera asertiva la forma de trabajar del mismo. De igual manera es vital contar con habilidades de coordinación, alineando a todas las partes implicadas en cada visita que vayamos a realizar para que todo se realice según establece el protocolo y dentro de los tiempos estipulados.


Los participantes de un estudio de investigación

La comunicación también se extiende a la relación con los pacientes, de los que también solemos ser el contacto principal. Con los ellos debemos tener un trato exquisito, cordial, amable, cercano y empático, pero también debemos ser capaces de establecer el límite en esa relación que se va construyendo con el paso de las visitas, algo que podemos hacer explicándoles en qué consiste nuestro rol. La cercanía en exceso puede llevar a un “abuso de confianza” por parte de algunos pacientes (los que seáis SC seguro que me entendéis).


La atención al detalle

En ocasiones podemos encontrarnos con dificultades que exceden nuestro trabajo y nuestra capacidad/competencias, como problemas logísticos o desviaciones de protocolo, en estos momentos es cuando esas habilidades de comunicación efectiva y proactiva son claves para encontrar soluciones rápidas y mantener el protocolo/ paciente dentro de los requerimientos establecidos. Es muy importante la atención al detalle, revisar los protocolos y las actividades muchas veces para evitar errores que puedan afectar a la calidad del estudio o a la reputación de nuestro equipo.


Aptitud, actitud y aprendizaje continuo

Muchas de estas habilidades se van a ir desarrollando según vayamos adquiriendo experiencia en el rol, si bien algunas competencias como las denominadas soft skills (adaptabilidad, atención al detalle, resistencia a la frustración…) con las que ya contamos en nuestra mochila personal complementarán esas habilidades que hemos ido comentando.


Una tarea gratificante

En conclusión, el rol del SC es demandante, muy dinámico y requiere de unas habilidades especiales, pero es también muy gratificante. Combinar los conocimientos específicos, la experiencia y estas habilidades clínicas, organizativas y de comunicación serán claves para contribuir al éxito del estudio de investigación desde nuestra posición.

 

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